jueves, 19 de abril de 2012
EI: Menores y Redes Sociales.Cristina
Las personas nacidas entre los años ochenta y noventa han vivido una serie de cambios en la forma de comunicarse con los demás que los niños y adolescentes de la actualidad no han vivido. Los niños y niñas de mi generación, si querían quedar en algún sitio la única manera era hablarlo en un lugar de encuentro común como podía ser el colegio o instituto o una llamada al teléfono fijo si es que tenías, aunque lo más frecuente era ir encontrándote con otros niños/as en un parque cercano a tu barrio, con posterioridad fueron surgiendo los teléfonos móviles pero eran pocas personas las que los tenían. En cambio los niños y niñas ya nacen con ordenadores y actualmente también móviles con conexión a internet, y su uso cada vez más temprano hace necesario que conozcan sus beneficios y sus riesgos si son mal usados. Lo más frecuente hoy es formar parte de alguna red social como Facebook o Tuenti, lo cual tiene grandes utilidades, si les das un buen uso; como poder comunicarte con personas de una manera más frecuente con amigos o familiares que viven lejos y de forma más directa; como con el uso de las video llamadas, que si por ejemplo tuvieras que hablar por teléfono, pero el problema surge cuando los niños y adolescentes comparten a través de estas redes información, fotografías, datos personales que en algunos casos están a la vista de cualquier persona o de personas que apenas conocen, por lo que hace necesario hacerlos conscientes de que pueden o no pueden compartir en estas redes y de con quién las comparten. Además de esto, en internet es fácil hacerte pasar por otra persona y ahí los riesgos pueden ser mayores, por lo que padres tienen que aconsejar a sus hijos para que no caigan en estos errores y puedan hacer un buen uso ya que a través de las redes sociales es frecuente comunicarte con compañeros de clase también para resolver dudas sobre actividades y poder mejorarlas por lo tanto debemos ver lo positivo y negativo del uso de las redes sociales y sobre todo ayudar a que cuando llegue el momento de utilizarlas se haga un buen uso de ellas con gestos tan fáciles como puede ser que el ordenador este situado en una zona común de la casa como el salón donde puedas pasar por delate de la pantalla. Y es que los adultos debemos servirles de guía y no prohibirles su uso pues eso no supondrá que no las usen sino que no nos pedirán ayuda aunque la necesiten.
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